Cámaras Hikvision y Dahua en Chile: ¿riesgo real en 2026?

En Chile no existe ninguna prohibición a la venta o instalación de cámaras Hikvision o Dahua, y todo indica que no la habrá en el corto plazo: el mercado retail y doméstico sigue operando con normalidad. Lo que sí cambió en 2026 es el contexto internacional, y conviene entender qué parte de ese ruido aplica a tu casa, tu pyme o tu edificio, y qué parte es geopolítica que no te toca directamente.

Qué pasó realmente en 2026

El hito más concreto ocurrió en India. Desde el 1 de abril, el gobierno indio exige certificación STQC obligatoria para toda cámara conectada a internet vendida en el país. Los fabricantes deben declarar explícitamente el país de origen de los chipsets y otros elementos esenciales, y solo los productos que pasan todas las etapas de prueba reciben el sello de aprobación STQC. La exigencia se aplica de manera uniforme a todas las marcas, pero los productos originados en China o que usan chipsets chinos no reciben la certificación.

En paralelo, Estados Unidos endureció la aplicación de sus propias restricciones. En junio de 2026 la Comisión Federal de Comunicaciones amplió las restricciones sobre equipos de Huawei, ZTE, Hytera, Hikvision y Dahua, alcanzando incluso modelos antiguos, con foco en equipamiento de seguridad pública, instalaciones gubernamentales e infraestructura crítica. Ese endurecimiento se trasladó a la diplomacia regional: en agosto, el embajador de EE.UU. en Argentina volvió a advertir sobre estas marcas en el contexto de Vaca Muerta. Peter Lamelas advirtió que la presencia de empresas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI genera riesgos de espionaje, ataques informáticos e interrupciones de las redes, sosteniendo que la legislación china obliga a esas compañías a colaborar con los servicios de inteligencia de Beijing.

Un mes antes, una investigación periodística en Guatemala aportó el dato más incómodo para la región: el Estado sigue comprando estas marcas pese a las sanciones. Instituciones públicas de Guatemala usan tecnología de videovigilancia de Hikvision y Dahua, ambas señaladas y sancionadas por violaciones a derechos humanos, mientras Estados Unidos, India y países de Europa han presentado acciones para frenar su uso.

Compras del Estado versus retail: dos mercados distintos

Las restricciones de India y EE.UU. apuntan casi exclusivamente a compras gubernamentales e infraestructura crítica, no al consumidor final. Chile no está exento de este debate: ya en 2020, la Subsecretaría de Prevención del Delito adjudicó una licitación por mil cámaras de televigilancia a la marca Hikvision pese a la polémica internacional. Ingestmart ganó con la propuesta de instalar cámaras Hikvision, marca prohibida en Estados Unidos y retirada del estándar internacional de televigilancia por vulnerabilidades y presunto espionaje, y la subsecretaría afirmó que los aparatos cumplían con los requisitos de la licitación. Seis años después, el patrón no cambió: en licitaciones municipales activas de 2026 en Mercado Público se sigue especificando marca Dahua para proyectos de televigilancia urbana, sin un criterio de evaluación de riesgo geopolítico asociado al fabricante.

Esto no es exclusivo de Chile. En Guatemala, el fenómeno es el mismo a escala mayor: universidades, hospitales y municipios compran Hikvision y Dahua por precio y disponibilidad, no por convicción geopolítica. La diferencia con India o Canadá es que allá existe una política pública explícita que impide la certificación de estos equipos en compras sensibles; en Chile y buena parte de Latinoamérica, esa política simplemente no existe todavía.

El riesgo real no es el país de fabricación

Aquí está el punto que se suele perder en la discusión: el riesgo técnico documentado en estos casos no es que el chip se haya fabricado en China, sino tres cosas concretas que cualquier cámara conectada a internet puede tener, sin importar la marca:

  • Telemetría en la nube del fabricante: si tu cámara reporta datos a servidores fuera de tu control, el país donde se alojan esos servidores y la legislación que aplica ahí importan más que dónde se soldó el sensor.
  • Actualizaciones de firmware que no controlas: un fabricante puede empujar un cambio de comportamiento sin que tú lo sepas ni lo autorices.
  • Protocolos P2P y UPnP activados por defecto: son la puerta de entrada más común para accesos remotos no deseados, y afectan a marcas chinas, taiwanesas, coreanas o europeas por igual.

Un chip taiwanés mal configurado en una red plana, con P2P activo y sin segmentación, es más riesgoso que una cámara china aislada en una VLAN sin salida directa a internet.

Checklist para tu instalación en Chile

No necesitas cambiar de marca para reducir el riesgo real. Sí necesitas revisar esto:

  • Aísla la cámara en una VLAN separada de tus equipos con datos sensibles (notebooks, servidores de la pyme, sistema de control de acceso).
  • Deshabilita P2P y UPnP en el router y en la configuración propia de la cámara o el NVR.
  • Evalúa si realmente necesitas la nube del fabricante. Si el uso es local (verificar quién entró a la bodega, revisar un incidente puntual), un NVR local sin salida a internet elimina buena parte del vector de riesgo.
  • Revisa la política de soporte de firmware a largo plazo del fabricante y del modelo específico antes de comprar, no después.
  • Cambia credenciales por defecto y usa contraseñas únicas por dispositivo, no la misma clave del router para todo.

Si administras la red de un edificio o una pyme y no tienes claro cómo segmentar dispositivos IoT del resto de tu infraestructura, en Internet Chile puedes revisar conceptos de configuración de red que aplican directamente a este problema.

Qué hacer con esta información

No es necesario entrar en pánico ni reemplazar un sistema que funciona bien solo porque el debate se calentó en India, Washington o Buenos Aires. Tampoco es razonable ignorar que existe una tendencia global de escrutinio a estos fabricantes en compras públicas y proyectos estratégicos, algo que en Chile todavía no se traduce en ningún criterio formal de evaluación en licitaciones municipales. Lo accionable para el lector chileno es exigirse a sí mismo la higiene de red que debería aplicar sin importar la marca: segmentación, control de firmware y desactivación de accesos remotos innecesarios. Esa checklist protege tu cámara hoy, y te deja tranquilo si mañana la conversación geopolítica escala más de lo que ya está.